El 8 de abril se celebra el día internacional del pueblo gitano, y Badajoz ha conmemorado esta fecha con un acto institucional en el salón de plenos del ayuntamiento, donde se ha leído el manifiesto y se ha desplegado la bandera gitana en el balcón. A pesar de la lluvia, representantes de la Fundación Secretariado Gitano, la Asociación Romis Cali y alumnos del Colegio Santa Engracia se dirigieron al embarcadero para cumplir con la tradición establecida en el primer congreso internacional del pueblo gitano, que también originó el himno ‘Gelem Gelem’ y la bandera romaní.
En Badajoz residen aproximadamente 2.500 gitanos, y en toda Extremadura unos 15.000. A pesar del paso del tiempo, el pueblo gitano sigue enfrentando prejuicios fruto del desconocimiento. Este año, el manifiesto enfatiza la importancia de conocer a los gitanos más allá de los estereotipos. Cristóbal Vega y Dámari Salazar, quienes leyeron el manifiesto en el salón de plenos, explicaron los símbolos de la bandera gitana (azul y verde con una rueda de carro) y recordaron los 600 años desde la llegada de los gitanos a la Península Ibérica. El gerente del Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS), José Antonio Expósito, condujo el acto.
Cristóbal y Dámari instaron a la sociedad y a todas las organizaciones a unirse contra la discriminación que sufren los gitanos, haciendo un llamado a conocerlos más allá de los prejuicios. «Queremos progresar en la vida y hacerlo con dignidad», afirmaron, destacando la importancia del pueblo gitano en la cultura española, su idioma, gastronomía, música y bailes. «Conócenos antes de juzgarnos», insistieron.
Deborah Muñoz recitó por primera vez en público un poema dedicado a su pueblo, «perseguido por su anarquía y sus ansias de libertad».
El alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, estuvo presente y defendió la importancia del pueblo gitano en la ciudad. «Badajoz no se entendería sin el pueblo gitano», afirmó, destacando su contribución al desarrollo cultural y artístico de la ciudad. Además, recordó el centenario del nacimiento de José Salazar Molina, Porrina de Badajoz, considerado el mayor exponente artístico de la ciudad. «Un gitano es nuestro mejor y mayor representante», subrayó, y finalizó con las célebres palabras: «Gitano de Badajoz».



